La patente fue publicada en 1975 pero fue en 1973 que se realizó la primera llamada por teléfono celular entre Marti Cooper (Motorola) y su rival John Engel (Bell Labs).
Según la estadística, hay 2600 millones de usuarios de telefonía móvil y si somos poco más de 6600 millones de habitantes, entonces dos de cada cinco habitantes en el mundo están conectados por telefonía móvil.
De las muchas y contundentes ideas que expuso ayer, subrayo la evolución de algo tan cotidiano y dependiente como la pantalla.
La Cuarta Pantalla: “Pasamos del cine (fábrica de emociones) a la televisión (la pantalla casera) y de ésta a la PC (pantalla interactiva) para, finalmente, llegar a un universo de pantallas pequeñas (telefonía móvil, MP4, videoconsolas reducidas) que han sumado portabilidad”.
Portabilidad y vanguardia, si se tiene en cuenta lo mostrado por el profesor Enrique Dans respecto a los libros electrónicos en Japón (a los que se accede por celular) y lo demostrado en a clase de ayer: el teléfono móvil sirve cada vez menos para “hablar por teléfono”.
Ramón Salaverría opina: “La tecnología digital ha propiciado procesos de convergencia en todos los ámbitos en los que se desenvuelven los medios (radio, televisión impresos); ha impactado las empresas, profesionales, contenidos y a la propia tecnología (…) Ahora es pertinente hablar de una polivalencia profesional”
Me enetro por Roger de la web experimental de Claudia Cortes: Color in Motion, es de lo mejor que he visto en intentos on line por explicar (y argumentar) los usos y significados que le damos a los colores.
Me incomoda mucho recibir llamadas a mi celular con el siguiente registro: “Llamada Número Privado” Chao nombre, chao número de quien llama, chao todo. Mis motivos:
1. Previo a responder, la persona sabe mi nombre y mi número. Yo no. Si es tan importante, pues que me llame su secretaria. Y si es tan anónimo, pues mejor que ni hable.
2. Imposible devolver llamadas. Imposible!
3. ¿Y si todos nos pusieramos bajo la modalidad de número privado? Pues es un sin sentido. Mejor volvamos al celular ladrillo pero con MP3
Entiendo que la opción de número privado es para proteger la identidad. Pero también para ocultarla (más noble me parece usar un teléfono público). Particularmente pienso que quien llama así me quita el derecho de saber quién me está llamando. Siento que no es un mano a mano, que es injusto, que estoy en desventaja. Siento que quien llama se pone a la altura de Telefónica cuando envía cuatro promociones SMS en menos de un minuto y ni cómo decirle que no me interesa porque, claro, te llama desde el número 343
Mis primeras prácticas pre profesionales las hice en el taller de fotografía de Andrés Garay, de esto ya hace muchos muchos años.
Recuerdo que una de las primeras tareas con las que tuve que lidiar fue entender los conceptos de luz, apertura de lente, velocidad de apertura de lente, asa, etc. Conceptos bastante entretenidos y mucho mejor si están sometidos a la incertidumbre del revelado y al método de prueba y error.
Una cosa es cierta: muchos jefes prohiben el uso del MSN en la oficina. Pero también es cierto que yo y muchos otros lo usamos para trabajar (además de).
De hecho, coordinar se hace más fácil y evita ese embudo de la llamada en espera por teléfono.
¿Qué pasaría si tu jefe, de esos anticuados, decide evolucionar y te propone usar el msn en oficina siempre y cuando, en tu nick, pusieras el slogan de la empresa o la frase de la campaña publicitaria?