Cuando Roberto Igarza hablaba de la cuarta pantalla, sin duda, provocó en quienes le escuchábamos una manera diferente de ver la telefonía móvil.
Y si bien la quinta pantalla, la de las salas de espera y autobuses, aún no termina de consolidarse (es mi opinión) un nuevo concepto empieza a gestarse de lo visto en el video:
“Cualquier superficie puede ser pantalla“.
De hecho, la herencia del papel (rugoso, Din, Couche, Couche mate, etc.) nos ha enseñado que no todas las superficies son iguales. Y allí está el truco: ¿Cuál de todas las superficies soportaría características de pantalla?
Propongo dos:
- Vidrio (que pueden ser las ventanas)
- Plástico (que ya sé, que hay tipos de plástico, pero me refiero al del tipo de las tarjetas de crédito, que es fácil de limpiar y bien podría adaptarse en un área de la superficie de los escritorios actuales. Es plano y hasta cierto punto, modular)
- Puede incluirse la Loza (mayólica, taza, un WC) pero me parece demasiado incómoda y delicada
Ahora bien; si Microsoft resuelve el problema de volver estas dos superficies en pantalla (en el video, secuencias 0:10 y 2:16) queda redefinir la portabilidad, que se enunciaría como “no llevar nada conmigo” (lo que ya es una contradicción al concepto mismo de portabilidad) y que me baste encontrar cualquier superficie como alguna ventana o cualquier mesa (clave: plástico o vidrio) que me permita:
- Conectarme
- Interactuar
Si la cosa es así (sé que suena descabellado) el almacenamiento en Internet lo cubriría casi todo, a excepción de aquellos contenidos digitales que usamos en actividades que no tienen que ver con ventanas y escritorios (ej. escuchar música en MP3 cuando corremos o el video cuando vamos de viaje)
Por extraño que parezca, General Motor también está experimentando con esa mezcla de plástico y vidrio, a través de un dispositivo que “ve” lo que sucede en calle y arroja la data directamente al parabrisas del auto