La legendaria revista Time ha cambiado. Al menos en su presentación.
A primer impacto, las interiores han ganado aire (fotos silueteadas) y se apoyan en una infografía permanente, que sirve de índice y recuerda a las líneas de tiempo

En este Antes / Después, también notamos que los titulares grandes y a la izquierda provocan mejores blancos (espacios sin texto o foto) anulando la sensación de tedio al momento de leer. Noten que ya no se justifica sino que se alínea a la izquierda. Las líneas verticales ayudan.

Finalmente, unos interiores más atrevidos que la acercan a una revista entretenida (pienso en Rolling Stone o National Geographic) y la alejan de ese encartonamiento propio de quien no sabe decir las cosas. Y es que la polìtica y la actualidad no tienen por qué ser aburridas.
